Mis peores demonios
te dieron la bienvenida
Mis peores temores
se centraron en ti
Y
ni
tan siquiera
fue por ti
sino
por todo
lo que no me diste
lo que no escuhaste
lo que no viste
y mi corazón estalló
envuelto en llamas
ante tu ceguera
más absoluta
Porque
lo que mis entrañas necesitan
está,
tan solo
a un paso
de tus ojos
Y
quisiera
no mirar tanto al horizonte
y poder quedarme
en el presente más cercano
sin miedo al futuro
y abierta al corazón
que se me abre
y tengo delante
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