Desde el cielo se adivina el sinsentido, la belleza, el consuelo y la
melancolía. Mis nuevas promesas tienen que ver con la pulcritud, la
suavidad, la reflexión tranquila en lugar del impulso frenético. Quiero
saber más del universo y alejarme más de los debates egoicos. Volver a
darme espacio para escucharme cada día y volver a hermanarme conmigo.
Salir de este bloqueo que no me deja escribir ni escribirme.
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