En esta huida interior, en esta pérdida, en este furor, procuro serte fiel, pero sólo cuando duermo, cuando me acerco, y siento esa paz que me transmiten mis raíces, la frescura que respiro y la suavidad en la emoción. Mi propia semilla me alimenta, palpitando cerca, y dentro de mi laberinto estallo y me tranquilizo. Te escucho, por una vez te escucho, quiero permanecer de tu lado, hacer cada dia más fuerte este lazo, que esas voces dejen de ser agujas que se me clavan y cambiarlas por este nudo que se forma en mi garganta cuando sé que ha llegado el momento de decir basta.
Y leo y leo buscando, buscando, esa parte de mí que añoro y de la que me alejo a la vez, porque miro hacia otro lado.
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